Mayo 2009. Durante mayo se celebra el Mes del Barrio, como parte de las actividades que impulsa el programa “Quiero mi Barrio” del MINVU, entidad que desde el 2006 lleva a cabo esta propuesta de urbanismo ciudadano por la recuperación de doscientos vecindarios en todo Chile.
Un plan de este tipo supone, más allá de sus objetivos, una cuota importante de acción social que sin duda se ha perdido. Para algunos el concepto de barrio es tan indeterminado como los límites de su propia vecindad. Algo que se debe, en primer lugar, a la externalización de la infraestructura; luego, a la pérdida de lazos sociales al interior de los centros comunales y, finalmente, al déficit de calidad de vida que se genera a partir de la inexistencia de los servicios que sustentan un barrio.
Si bien la propuesta apunta a la recuperación de entornos que se han ido desconfigurando con el paso del tiempo, también hay trabajos sobre los barrios nuevos, donde la pérdida de noción de barrio se da, probablemente, en virtud de que los nuevos conjuntos carecen, en su planificación, de características básicas que otorgan identidad a un lugar. Y es natural que eso pase, ya que no hay historia, recuerdos ni vivencias que puedan proyectarse a priori.
El Museo de Arte Contemporáneo de Quinta Normal presenta en este evento una exposición del trabajo que se ha realizado en torno a este programa, lo que se muestra en maquetas, videos, fotografías, dibujos e instalaciones que reproducen la construcción de la ciudad a partir de la participación de los propios vecinos.
“Quiero mi barrio” tiene un significado anterior al que se lee de inicio: “el barrio que quiero”. Así, no se trata sólo de revalorar lo existente ni de explotar las potenciales virtudes de un lugar, sino también de proyectar, a través de un trabajo comunitario, cómo se quiere vivir en ese sitio. De ahí en adelante, el concepto de barrio, aquel concepto que muchos desconocemos o vemos borroso, se materializa en un trabajo participativo en el que toda la comunidad opina y decide los lineamientos que definen el lugar donde vive.
Postdata: Parece que por primera vez se hace evidente que preocuparse del espacio público en primer lugar, es invertir en la propiedad privada. No existe nada que valorice más lo privado que mantener en buen estado lo público que lo rodea.
Columna de opinión publicada el 2 de mayo, en la revista Vivienda y Decoración de El Mercurio.