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¿Cómo nace "Quiero mi barrio"?

En esta entrevista Alejandra Vio, Secretaria Ejecutiva del Programa de Recuperación de Barrios, “Quiero mi barrio” nos cuenta acerca de los procesos y los objetivos de esta iniciativa que inicia un proceso para cambiarle la cara a 200 barrios en todo Chile.

¿Cómo surge el Programa Quiero mi barrio?
Nuestro ministerio se creó en la década del sesenta, en que se reconoció a la ciudadanía “el derecho a la casa propia”. Por muchos años, su rol fue el de construir viviendas en todas las ciudades y pueblos de Chile en que hubiera déficit habitacional.

Pero la sociedad ha ido cambiando y la ciudadanía comenzó a tener nuevas demandas, por lo que la Presidenta Bachelet se comprometió con mejorar la política pública en Vivienda y mejorar la calidad de vida que responde a la vida en las ciudades actuales.

En este sentido, la Nueva Política Habitacional, tiene tres principios claves: La alta calidad de las viviendas que se construyen, mayor cantidad y la integración social de sus habitantes.

Bajo estos parámetros desde el 2006 y como una de las 36 medidas presidenciales, se dio inicio al Programa de Recuperación de Barrios “Quiero mi Barrio”, este plan piloto tiene como fin recuperar 200 barrios en todo Chile que presentan deterioro urbano y vulnerabilidad, pero desde la perspectiva de la integración social, la participación  y el urbanismo ciudadano.


Alejandra Vio

Secretaria Ejecutiva
Programa de Recuperación de Barrios,
“Quiero mi barrio”.

 

¿Cuál es la diferencia de la calidad de vida en las ciudades actuales?
Las ciudades y sus barrios tienen dos caras, la cara de las oportunidades y la cara de los problemas.
Con oportunidades me refiero a que la interacción entre las personas permite tener más y mejores empleos, servicios, educación, salud, producción y cultura y porque esa misma interacción es una fuente de innovación, equidad social y desarrollo.

Pero también hay que tener presente que las ciudades pueden ser fuente de problemas: discriminación, pobreza, violencia, hacinamiento y marginación social deterioro de los espacios públicos.

El mensaje de la Presidenta Bachelet reconoce esta realidad, y nos indicó que debemos hacernos cargo de los elementos gatilladores de problemas en las ciudades e identificar los sectores de las ciudades que tienen problemas.

¿Eso quiere decir que las ciudades son un problema?
Los problemas ocurren en diferentes sectores, y si bien pueden ser similares, no siempre son los mismos. Y es por eso que nunca, la ciudad completa es un problema, sino que están acotados a ciertas partes, a ciertos territorios de la ciudad que llamamos barrios, poblaciones, villas u otra denominación dependiendo del lugar de Chile en que nos encontremos.

¿Cómo resuelve los problemas entonces el Programa Quiero mi barrio?
El Programa Quiero mi barrio ha identificado tres grandes líneas de acción que se interrelacionan y que deben trabajarse de manera coordinada: infraestructura de espacios públicos, convivencia y servicios.

Infraestructura de espacios públicos se refiere a la necesidad de contar con lugares dignos como por ejemplo, soleras y calles pavimentadas, áreas verdes, fachadas bien presentadas, multicanchas, centros comunitarios.

Convivencia se refiere a la necesidad de recuperar lazos de confianzas entre los vecinos. No basta con que exista relación entre algunos. Deben ser los habitantes de un lugar quienes logren un dialogo efectivo y fructífero ya que son el primer paso para cuidar y potenciar los espacios públicos y para disminuir la violencia fruto del desconocimiento y las desconfianzas.

Servicios se refiere a la necesidad de contar con los servicios del Estado, provistos por el gobierno local, como por ejemplo el retiro oportuno de la basura, la mantención de áreas verdes, como así mismo de servicios prestados por el gobierno central, como es la fuerza policial y aquellos que son de responsabilidad conjunta como por ejemplo la salud y la educación.

Esta es hoy la demanda de la gente; quiere vivir en un entorno de mejor calidad y participar activamente en las mejoras, ser un ciudadano de su barrio. Por eso en “Quiero mi Barrio” nos hemos  puesto como meta trabajar directamente con las con personas - auqnue tome más tiempo -  porque hemos entendido que el barrio es un territorio en que compartimos con otras personas y que debemos hacerlo de manera urbana.

Para mí, lo mas importante de “Quiero mi Barrio” que es nuestro programa de urbanismo ciudadano, es lograr compartir con los vecinos que la calidad de vida es la interelación entre la convivencia, los servicios y la infraestructura.

La infraestructura es el reflejo de la convivencia y el nivel de servicios que tenemos en el barrio. La convivencia puede verse potenciada con buena infraestructura y con buenos servicios.

¿A qué se refiere con convivencia?
Un barrio en que la gente se conoce, se ayuda y se organiza, es un barrio que le va mejor y que sus vecinos reconocen como un barrio de calidad.
No es lo mismo un barrio con un centro comunitario a uno que no lo tiene, pero aún más dramático es la diferencia entre un barrio que tiene un centro comunitario en buen estado a uno que lo tiene deteriorado.

¿Cuál es el balance a casi tres años de trabajo?
Implementar un programa como éste ha sido todo un desafío, primero por su innovadora metodología de trabajo que exige de todos, altas cuotas de compromiso, colaboración en equipo, participación, cogestión y, segundo, porque entiende a las ciudades y los barrios desde una perspectiva dinámica, es decir todo lo que en ellas hay o se haga, repercute en la calidad de vida de las personas.

Innovar, por otra parte, toma tiempo. Este es un Programa 100% participativo y busca el diálogo, es un programa cuya metodología de trabajo incorpora entre sus variables la resistencia de los vecinos, las demoras que significa llegar a acuerdo, la necesidad de generar aprendizajes entre todos, incorporar la voz de los niños y jóvenes, porque sabe que en el momento que esas vallas iniciales se superan, lo construido puede permanecer en el tiempo.

Por el tipo de intervención social y participativa que propone el programa, los cambios en los barrios hacen necesario acentuar la coproducción y corresponsabilidad en el desarrollo de este proceso. Estos dos conceptos resumen de muy buena forma el trabajo que se ha realizado y el que viene.

¿Cuáles son os próximos desafíos?
Ahora comienza una nueva etapa, que significa asumir las responsabilidades y roles para la ejecución del Contrato de Barrio, firmado por el MINVU, el Municipio y los Vecinos, representados a través de su Consejo Vecinal de Desarrollo.

Pero también hacer de este Programa una política de intervención permanente, que avanza hacia una relación entre el Estado y las personas, y que implica la participación de un nuevo ciudadano, responsable de su entorno y consciente del inmenso poder que hay en la organización y en búsqueda de consenso.